domingo, 20 de noviembre de 2011

¡Un año de Pilen!

Pues sí, la fiel Pilen cumplió su primer añito con nosotros, y para celebrarlo dimos un breve paseo por la plaza. Si el año pasado Olga caminaba a mi lado, y me miraba... ¡como solo una niña mira a su papá!, este año pedaleaba a mi lado con total autosuficiencia.

Y claro, como a la pequeña bici de Lego no estaba completa sin mi propio Minifig, unos complementos, pusieron a mi alter ego al día. ¡Gracias chicas!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Viajar por el mundo en familia... ¡y en bici!

Hace un tiempo, no recuerdo como, tropecé con la historia de una familia que con dos pequeños viajaba por el mundo en bicicleta. Como no podía ser de otra manera, la historia me emocionó profundamente. A veces ves que otras personas hacen lo que tú sueñas hacer, y que no solo es posible, sino que además no es tan complicado como nuestra encorsetada mente nos quiere hacer creer.


Curiosamente hace unos días supe que Mikel, el papá, tiene una Pilen como la mía, y que le gusta al menos tanto como a mi. Y también que ha estado una larga temporada sin ella por una avería, pero que "his girlfriend" vuelve a estar con él. Así que para celebrar su rencuentro, humildemente, le dedico esta entrada, y os recomiendo su blog: bizibidaia.net.


Otro día tengo que hablaros más de la Pilen, porque lo que parecía ser una bici urbana, es mucho más que eso, y no le hace ascos a ningún camino de tierra. ¿Será la bici perfecta?

domingo, 13 de noviembre de 2011

Otoño

domingo, 6 de noviembre de 2011

Hipo popo pota y tamo

Es una tira que sale en el elpais normalmente trata de temas ecológicos, y como no, salen bicis habitualmente.

En la de hoy, cómo  me siento cuando voy en bici, literal.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Bonita decoración

Hoy, paseando por la Avenida Segovia, me he encontrado con las obras de apertura de una tienda... por los colores probablemente una de móviles... qué más da, lo más bonito, el cuadro, no me importaría nada tenerlo en el salón:


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Curiel de Duero

Uno de los paseos típicos de mi infancia con mi padre y mi tío, era ir desde Peñafiel a Curiel, así que allí que me llevé a Fer para que viese el pueblo.

Es un pueblo precioso que está a tan sólo 4 kilómetros, eso sí, los últimos con una buena cuesta.

Hay que salir de Peñafiel, dirección Pesquera. Y desde ahí, por la zona de los institutos, comienza un carril bici, bastante ancho y paralelo a la carretera. Lo primero que hacemos es cruzar el antiguo puente romano, dejando el moderno apartado con los coches.


En el desvío hacia Curiel, ya abandonamos el carril bici y vamos por una carretera secundaria junto a huertos y bodegas.


Y ya en Curiel, podemos disfrutar de un montón de edificios preciosos, muchísimos para lo pequeño que es el pueblo, como la iglesia con su rica fuente.


El arco, que ahora da nombre a un vino.


Y el castillo, que ahora es un hotelazo.


Y para rematar la excursión, un pincho y un ribera.

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