jueves, 20 de enero de 2011

Ink más Link

Ayer por la tarde, me vino a la cabeza un post de Oyer Corazón (al que sigo gracias a su apasionante sección "Diseño Sensato" en Radio 5) que hace unos meses tituló "Ink versus link? Web versus …?". Os recomiendo su lectura y reflexión. Básicamente confrontaba una mayoría de blogs que se dedican a enlazar a otros, frente a la minoría que genera contenido, y gracias a la idea de un lector, llegaba a la conclusión "¿porqué siempre se confronta? Disyunción versus conjunción".

Cuando yo escribo (Ink) alguna reflexión, siempre llego a ella en base a un hecho acontecido o una lectura previa (Link). Si la semilla fue un hecho, me gusta reflejarlo, para poner en situación al lector, y si lo fue una lectura, como humilde reconocimiento, debo citarlo o enlazarlo (Ink más Link). Según tengo entendido, en eso se basa también la ordenación el los buscadores: el más citado, probablemente sea el más interesante, y será el más destacado.


El caso es que el día 14 yo hacía algo de esto y, como base mi inspiración en "Personal emotional mobility", citaba, recomendaba y enlazaba dos post leídos "¿Tu bici tiene posavasos?" en "I love bicis" y "Personal Emotional Movility" en "Copenhagenize" (¡a este incluso osaba tomarle prestado el título!), y posteriormente divagaba a mi antojo.

Poco después, el día 17, yo escribía una entrada titulada "Economía y salud" en la que hacía cuentas sobre la economía de la bicicleta frente al automóvil (centrándome en el coste del combustible), de la distancia de mi trayecto, y terminaba hablando las endorfinas ("unos maravillosos opioides con los que resultas premiado").

Al día siguiente se publicaba en "I love bicis" un post titulado "Rehab con la bici" en la que, a parte de otras cosas, hablaba de su salud, sobre la economía de la bici (el coste del mantenimiento de la bici y el coche, y precio de un abono de transporte) y finalizaba con "En la ciudad, muchos de los trayectos que se realizan no superan los dos kilómetros y durante el tiempo que pasas pedaleando generas endorfinas".


¿Casualidades? ¿O tal vez, mientras lee esto, alguien se esté ruborizando, apenas un poquito, por haber hecho Ink sin Link? ;-).

P.S.: Por supuesto, nada de esto impedirá seguiremos leyendo y recomendando "I love bicis".

lunes, 17 de enero de 2011

Economía y salud

Al hilo de la entrada anterior, estuve pensando en la eficiencia del coche como medio de transporte para ir al trabajo. Tomaré como ejemplo mi caso. Mi coche es un diésel de muy bajo consumo (un motor 1.5 dCi, con un consumo medio homologado de 4.7 l/100Km, 4.1 l/100Km en extraurbano y 5.8 l/100Km en urbano). Además, mi manera de conducir es eficiente (evito las aceleraciones bruscas, y utilizo las inercias todo lo que me es posible). El recorrido que yo hago es de unos 7 Km partiendo con el motor frío (reduce la eficiencia considerablemente), y con bastantes esperas en los semáforos (además del desperdicio de combustible mientras el vehículo está detenido, es necesario vencer la inercia para poder volver a alcanzar la velocidad normal). Esto hace que sea imposible lograr los 5.8 l/100 Km anunciados, y en mi caso se eleva a 6.5 l/100 Km. E insisto, mi manera de conducir y el vehículo que uso son ventajosos. Esto hace que con mi recorrido de ida y vuelta de unos 15 Km, diariamente quemaría un litro de gasóleo, y emitiría 2.65 Kg de CO2.


En términos puramente económicos (sin tener en cuenta ni el mantenimiento del vehículo, ni la compra del mismo, ni los impuestos que lo gravan) el litro de gasóleo diario supondría casi 300 euros anuales. Y yo no tengo que pagar por el aparcamiento. Aún así, con esos 300 euros, sobra para comprar una buena bicicleta adecuada para el transporte diario, y amortizarla en solo un año.


Además, tenemos los efectos no fácilmente cuantificables, ya que el ejercicio moderado y regular de ir al trabajo en bici, supone un beneficio para tu salud de tu cuerpo, "un escudo de protección de nuestro cerebro y un estimulador del aprendizaje y la memoria", ¡y unos maravillosos opioides con los que resultas premiado!.

¡Animate, usa la bici como medio de transporte!

viernes, 14 de enero de 2011

"Personal emotional mobility"

A diario, para ir al trabajo, utilizo como medio de transporte el coche particular o la bicicleta. Es la lluvia quien decide cuál de ambos toca cada día: no acaba de convencerme llegar al trabajo empapado (la vuelta, ya me importa menos). No utilizo el autobús, porque necesitaría tomar dos líneas, y he calculado que cada desplazamiento me supondría cerca de una hora. Es un desplazamiento de unos siete kilómetros, que es más o menos lo que se toma como el límite superior donde es más eficaz la bici que otros transportes. En mi caso, de puerta a puerta, en coche tardo poco más quince minutos (salgo de mi cochera y hay aparcamiento a la misma puerta del trabajo), y en bici algo menos de veinticinco.

La ruta de ida al trabajo es más o menos idéntica en bici y en coche, y atravieso el centro de la ciudad. Cuando voy en coche, me siento aislado del entorno: tengo "mi propio clima", la compañía de la radio... Con la bici formo parte del entorno: noto la temperatura, los sonidos, los olores, y las personas con las que me cruzo no me resultan completamente ajenas. Suelo sonreír o dar las gracias a quien me cede el paso, disculparme si me doy cuenta de que no he obrado correctamente, e incluso puedo cruzar unas palabras mientras espero en un semáforo. Y el final de la ruta es una subida que comienza en un parque y termina en un camino de tierra entre zarzas, liebres, conejos...


Hoy mismo leía una entraba en el reciente blog "I love bicis" (¡altamente recomendable!) sobre un anuncio publicitario de un automóvil que hacía el contraste entre la sensación de ir en coche o en bici, y como delataba los miedos de los fabricantes de automóviles. No os lo destripo más, os recomiendo su lectura y reflexión.

Y hablando con Cris, me hizo recordar otra entrada que leí en el blog "Copenhagenize" (este un clásico que no necesita de mi recomendación) en el que hablaba de algo similar. Como este es más largo y está en inglés, os cuento un poco. El caso es que el autor fue a dar una conferencia a Melburne y allí coincidió con un ex jefe de diseño de una multinacional de automóviles, que en su ponencia hablaba con preocupación de la tendencia de los jóvenes estadounidenses a no obtener su permiso de conducción, y bajo el lema "personal emotional mobility" proponía textualmente: "We have to hook them back to the car" (tenemos que volver a engancharlos al coche). La entrada me parece francamente interesante, por lo que os recomiendo su lectura (y reflexión); así sabréis como Felix (el pequeño hijo del autor) "doblegó al malvado" con un post-it. Creedme, la belleza de la entrada merece el esfuerzo de desempolvar vuestro inglés.


Nosotros tenemos un coche al que nos sentimos emocionalmente ligados: el uso que le damos es púramente lúdico, y lo asociamos a excursiones y viajes (fuentes de felicidad). Pero ante el lema "personal emotional mobility", me viene la imagen de la Pilen, o las Dahon en Chamonix-Montblanc, o la Conor con Olga montada en la sillita por el pinar, o la Torrot MX, o esa primera BH "plegable" que casi todos los de los setenta tuvimos...

miércoles, 12 de enero de 2011

Diarios de Bicicleta

Ayer nos regalaron un precioso Moleskine Van Gogh, forrado de seda en amarillo, precioso, único y lleno de vida encontrado en algún rincón de una librería de Londres...

El caso es que me recordó el regalo de reyes de Fer,  "Diarios de Bicicleta". Es un libro que destacaba sobre los demás por su cuidada estética, forrado también en tela roja con una bici negra en la portada, claro no nos resistimos, tuvimos que acogerlo.


El libro trata de los diferentes viajes de David Byrne, el autor, un músico que se mueve habiualmente por NY en bici, y que cuando está de conciertos, se lleva su plegable. El libro es un "diario de viajes" de diferentes ciudades  (San Francisco, Londres, Berlín, Buenos Aires...), de cómo las ve, cómo son, como cambian con los años, la gente... la soledad, creo que merecerá la pena.

martes, 11 de enero de 2011

Aparcamiento bicis

Hoy, al ver esta entrada, me he acordado de una foto que nos mandó Rober hace tiempo y que aún no habíamos utilizado.


Es un aparcamiento de bicis en Madrid muy fardón y vacío, quizá por lo difícil de asegurar a él la bici, teniendo en cuenta las recomendaciones de unir cuadro y rueda a un punto fijo para que no te la levanten...

lunes, 3 de enero de 2011

Año nuevo...

Y a trabajar en bici, después de dos semanas de "sequía", mejor dicho, de lluvia, Fer ha vuelto.

Aquí está la Pilen con sus nuevas "cadenas" Kriptonite llegadas vía amazon, y que descubrimos tras un comentario a la entrada de Londres. Son 4 kilos de hierro (más que muchos grilletes) que esperamos espanten a los cacos.

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