domingo, 10 de julio de 2011

Los frenos integrados en el buje

Hace un tiempo escribí la entrada que se convertiría en la más exitosa de este blog, en ella hablaba cobre el cambio integrado en el buje, y prometí que continuaría con otros temas similares. Así que, ahora que tengo más tiempo libre, retomo el tema para, de modo análogo, hablar de los frenos integrados en el buje.


Lo más habitual (al menos por aquí) es el freno de llanta, donde el frenado se aplica con unas zapatas de goma sobre la llanta. Ha habido muchos modos de hacerlo, desde el más clásico freno de varilla, al más evolucionado "V brake", pasando por el "Cantilever" o el "Caliper". En común tienen la ventaja de ser sistemas económicos, ligeros, y eficaces, y en contra que requieren mantenimiento (tensar el cable a medida que se van gastando las zapatas, y sustituir las zapatas cuando están gastadas), pero sobre todo que dependen de la superficie de llanta (necesita una rueda de equilibrado impecable, y una superficie limpia y seca).

Por otra parte tenemos los sistemas de frenado sobre el buje, entre los que cada vez es más popular, particularmente en las bicis de montaña, el freno de disco, con sus versiones mecánica e hidráulica. El concepto es similar al freno de llanta, pero las zapatas actúan sobre un disco que gira solidario con el buje. El disco es capaz de alcanzar inmensas potencias de frenado, a costa de un precio elevado y un mantenimiento (sobre todo en los sistemas hidráulicos) costoso y frecuente. Pero este tipo de freno, no deja de estar al exterior, expuesto a la suciedad, las inclemencias meteorológicas, y a los golpes.

Por último, también dentro de los frenos de buje, y casi fuera del universo conocido, tenemos el tambor y el contra-pedal. Estos sí que van integrados (¡a salvo!) dentro del buje, y siendo además de bajo mantenimiento, se erigen en los más adecuados para una bici urbana.


El freno de tambor consiste en un cilindro hueco que gira solidario con el buje, y unas zapatas que están dentro de él. El frenado se consigue al hacer rozar las zapatas con el interior del cilindro. Es una tecnología simple, con más de un siglo de vida, y de prácticamente nulo mantenimiento: únicamente será necesario tensar el cable del freno, sin más herramienta que los dedos, cuando las zapatas del tambor se hayan gastado mucho. En las bicis urbanas, habitualmente se utiliza en la rueda delantera, e incluyendo además una dinamo integrada, como por ejemplo el Sturmey Archer X-FDD de la Pilen.


El freno de contra-pedal (también llamado coaster o torpedo), también centenario, es el clásico de las "bicis holandesas", y bastante raro por aquí. Este tipo de freno, si bien conceptualmente es un freno de tambor, no tiene nada en común con el modo de frenar al que estamos habituados, y solamente tiene sentido en la rueda trasera. Aquí no hay maneta con la que accionar el freno, ni tampoco está en cable bowden (el habitual en los frenos y cambios), así que evitamos un punto de posible fallo y mantenimiento. ¿Y entonces, como se frena? Pues con los pedales, ¡sin manos! En una bici "normal", cuando pedaleas hacia adelante, se transmite el movimiento a la rueda, cuando no pedaleas la rueda gira libremente; la diferencia con este tipo de freno es que cuando se hace fuerza con los pedales hacia atrás, la rueda frena. Es un freno muy cómodo para el reducir muy gradualmente velocidad (al acercarse a un cruce, o en una bajada, por ejemplo). El "pero" que se le puede poner es que una vez parado no se puede hacer retroceder los pedales hasta colocarlos en la posición deseada para arrancar. Requiere su periodo de adaptación, pero una vez superado, es de una comodidad difícil de igualar. De modo similar al freno de tambor con dinamo, en las bicis urbanas se suele usar un buje que aúna el cambio integrado con el freno de contra-pedal, como el (ya fuera de circulación) SRAM i-motion 9 de la Pilen SuperLyx.

De postre, os dejo un enlace a una excelente entrada de EcoVelo sobre frenos: Common Bicycle Brake Types, y otra igualmente interesante sobre cambios integrados de HubStripping: The Internal Gear Hub Review.

2 comentarios:

Alberto dijo...

No estoy yo muy convencido de arrancar en cualquier posición de pedal, pero no lo he probado nunca.
Una idea curiosa para mantener la presión en los neumáticos: http://www.xatakaciencia.com/tecnologia/el-neumatico-que-se-infla-solo.
por cierto, ¿nadie ha inventado el cambio automático de bici?: según la resistencia de la rueda trasera se pone la marcha correspondiente. Con un regulador para decidir que resistencia quieres.

Fer dijo...

¡Hola Alberto!

Pues sí, hay un cambio automático por ahí, pero es de solamente dos velocidades, así que, no parece "idílico". Lo que sí que hay es un cambio de infinitas velocidades dentro de un rango: el NuVinci

http://www.fallbrooktech.com/08_bicycle_home.asp

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