jueves, 4 de septiembre de 2008

¡¡Otra vez!!

Eso es lo que he dicho esta mañana. Apenas recién salido de casa con la bici, por la primera calle que recorro, el suelo estaba tan sucio como siempre, y al pisar algo, he oído un crujido familiar, como de pisar cristales. He parado rápidamente y ya se oía el escape de aire, y he gritado "¡¡Otra vez!!", mientras sacaba el cristal verde botella (¡ja!) que estaba clavado en la rueda delantera. He devuelto la Dahon a casa, y me he venido andando al trabajo.

En fin, que en el tramo final de la calle Delicias (qué gracia el nombre) alguien poco cívico parece tener afición a, tirar la basura por la ventana, o volcar los contenedores, o lo que sea, y casi a diario me la encuentro llena de porquerías. Claro, que si alguna vez pasara por esa calle la estupenda maquinita esta que está limpiando todo el día la reluciente Plaza Mayor... Pero mejor no vamos a hablar del amigo León.

Así que esta tarde tendré que ir a comprar una caja de parches y hacer de "manitas".

3 comentarios:

Roberto Santana dijo...

Pues mira, yo parches compré el otro día son bien baratitos. Pero lo del kevlar de las ruedas empiezo a pensar que te han timado :-)

Por cierto, y no es por defender a mi amigo León, pero si llamas al 010 y dices que pasen con la maquinita lo hacen "ipso-flauto".

Oscar dijo...

Deberías ir preparado para cualquier eventualidad, por que como un día pinches un poco mas lejos de casa no tienes con que cambiarla.
Y si te da pereza arreglar el parche fuera de casa siempre puedes llevar un bolso para al menos llevarla de forma cómoda.

Dani dijo...

Con las fiestas a la vuelta de la esquina vas a tener que andar con cuidado, porque va a haber mucho cafre suelto rompiendo botellas...

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