martes, 9 de septiembre de 2008

Alpes X: Annecy

DÍA 16: Lun 14/07 (Fiesta nacional francesa). Agotados de esperar a que dejase de llover en Chamonix, aunque las previsiones decían que pararía ese mismo día, recogimos caóticamente bajo la lluvia, y partimos (por no decir que huímos) hacia Annecy. Afortunadamente allí ya lucía el sol. Aprovechamos para tender todo lo que llevábamos calado, y se secó en un santiamén. Comimos (¡al sol!) y nos lanzamos cuesta abajo (el camping municipal estaba cerca, pero en una colina, la vuelta sería dura) hacia Annecy.

Vimos su castillo, que nos recordaba a los de Exin Castillos, y paseamos con nuestras Dahon por su bonito casco medieval.

Le llaman la Venecia francesa, y con razón, porque está llena de canales y puentes. Al lado está el lago Annecy, el segundo más grande de Francia, que se nutre de los Alpes y abastece a los canales. Se puede ir por cualquier sitio en bici... una maravilla. Había tanta gente que se hacía difícil andar por las calles, la mayoría muy estrechas.

Como era la Fiesta Nacional todo el mundo estaba de fiesta. Por ejemplo, en uno de los canales estaban "torturando"niños como si fueran caballos con el palo y la zanahoria. Afortunadamente, les dejaban llevarse los regalos que conseguían tirar al agua, y un submarinista les devolvía a la orilla con ellos.

Y como sorpresa final, dentro de las celebraciones de la Fiesta Nacional, vimos un par de desfiles carnavalescos, uno de los cuales no deja indiferente a un vallisoletano. No cuento más, tenéis que verlo y oírlo por vosotros mismos (¿os recuerda algo ese sonido de trompetas y tambores?):

video

DÍA 17: Mar 15/07. A la mañana siguiente, partimos hacia Grenoble. Nuestro plan era acampar allí para visitar la ciudad con las Dahon, pero al llegar, vimos que el camping estaba lejos de la ciudad, y para llegar había que atravesar autopistas, así que como era temprano aún, variamos nuestros planes sobre la marcha, y decidimos continuar el camino hasta donde nos dejaran las fuerzas. Avanzada la tarde buscamos un sitio tranquilo con un camping para pasar la noche, y tuvimos la suerte de tropezar con un lugar pequeñísimo y maravilloso del interior: Recoules. Allí, recuperamos fuerzas en la cena, en su barato camping municipal (con un precioso atardecer de la silueta del pueblo) y por la mañana, Cris se lanzó con la Dahon a comprar pan y croissantes en el tranquilo pueblo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que fotos tan chulas¡ que colores¡ yo tambien quiero croisants y pan de pueblo¡¡¡
Pi

Ana dijo...

Vaya campistas que estaís hechos!!!!
Una pena que os lloviera y tuvierais que marchar corriendo...
Pero por lo que veo os ha dado tiempo a todo, hasta grabar a unos payasos de samana santa (las pelucas parecen mucho mas comodas que los capuchones)

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