jueves, 24 de julio de 2008

Alpes III: Cannes

DÍA 4: Mié 02/07. Seguimos hacia la Costa Azul, en concreto a Cannes. De nuevo el viaje largo y "arrotondado", más aún teniendo en cuenta el pequeño error en una rotonda ya en el destino: fuimos de cabeza a la autopista de peaje y sin escapatoria, 2 veces tuvimos que pagar: la ida y la vuelta por el mismo camino para volver a la misma rotonda. Además, en la vuelta, caímos con una maquinita que no nos cogía las monedas de 5 céntimos, y no teníamos más, hasta que conseguimos pagar con la tarjeta los 30 céntimos que nos faltaban... ¡creíamos que no salíamos de allí en la vida!


En Cannes también pudimos darnos un paseo en bici, tras atravesar un polígono industrial horrible que separaba el camping del centro, y con un calor pegajoso. Todo estaba, para nuestro gusto, colapsado de coches. Nos recorrimos toda la playa (muy larga, pero bastante estrecha), y parte del paseo Rochelle (donde están todas las tiendas de lujo tipo Channel). Pasamos por el Palacio de Congresos (en el que se celebra el festival de cine), donde están a modo Hollywood las manos de famosas estrellas de cine en el suelo. También había unos cuantas siluetas de personajes de película con agujero para tu cara para que te fotografiaras cual estrella, y Cris posó en todas ellas; os mostramos las dos mejores. ¿Qué podría decir de Cannes? Pues que es como Marbella o puerto Banús: hordas hormeándose al sol en la playa, bueno, en las zonas públicas, porque los hoteles de lujo tienen su trozo de playa vallado para que no se entrometan los indeseables.

En cuanto al camping, pues... como un campo de concentración: vallas y barreras que se abrían con sensores para salir y con tarjetas para entrar. Nos retuvieron el DNI y una fianza, incluso aún ofreciéndonos a pagar por adelantado la estancia (tampoco admitían tarjetas), todo esto ayudó a a adelantar nuestra huída de Cannes. Y sobre el carril bici, se extendía prácticamente por toda la costa, y por donde no, el paseo peatonal se compartía el espacio entre peatones y montones de bicicletas sin problema alguno. El secreto para conseguirlo: el respeto y la educación.

1 comentario:

Roberto Santana dijo...

Muy buenas esas fotos!

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