jueves, 3 de abril de 2008

Incultura: Falta de cultivo o de cultura

Mi bicicleta es sin lugar a dudas una fuente de felicidad para mi. Serán las endorfinas, pero andando en bici me siento desde alegre hasta eufórico. A veces incluso algún peatón me para y me pregunta por la bicicleta, y entonces mi ego se desborda, y encantado le explico todo lo que quiere saber. Esta tarde sin embargo me he sentido profundamente triste.

Estaba paseando con Cris por la calle Santiago, una amplia calle peatonal del centro de Valladolid. Compartía la calle amablemente con los peatones y algún que otro ciclista, sin molestarnos, compartiendo el ritmo del paseo, respetándonos unos a otros, con educación. Frente a nosotros un policía municipal, bajándose de su motocicleta se dirigió a nosotros, sin el saludo reglamentario, con un gesto en el que nos indicaba que nos bajáramos de la bici y fuéramos caminando, mientra con los labios decía "es peatonal".

Al pasar a su lado evité dirigirle la mirada, avergonzado, mientras mentalmente recordaba el gran vehículo todo terreno con el que me había cruzado unos metros antes en esa misma calle, y pensaba en lo fuera de lugar que esta su motocicleta en la calle peatonal. Conseguí contener la rabia ante lo que consideraba una injusticia.

Este verano pasado estuvimos en Finlandia. Allí todo el mundo va en bicicleta, siempre que el clima se lo permite, y entre peatones y ciclistas comparten las vías con el más delicado respeto. Cada cual es responsable, sabe como debe comportarse, es fácil, basta con saber ponerse en lugar de los demás. Curiosamente, entre lo más raro que puedes encontrar en Finlandia están los policías. Sabemos que hay, porque vimos a un par de ellos recogiendo a un borracho y "cargándolo" en la furgoneta. Sin embargo se considera uno de los países más seguros del mundo, y uno de los países con mejor nivel educativo.

Esto es una anécdota, y ruego que siga siéndolo. Diariamente me cruzo con policías municipales o nacionales, y lo más habitual es que, o me ignoren, o miren la bici con curiosidad. Todos ellos conocen que existe una normativa municipal que prohíbe incluso correr por las aceras, fruto de un ginecólogo venido a más, que prohíbe los carteles publicitarios en el casco histórico, mientras cuelga una foto suya de decenas de metros cuadrados en en plena Plaza Mayor dándonos las gracias a los vallisoletanos. Pero todos estos policías saben que su misión es "interpretar" la ley, no hacer "dogma de fe" de ella.

Gracias a Óscar por la foto de nuestra boda, y por la maestría en la selección de la profundidad de campo.

3 comentarios:

Roberto Santana dijo...

Pues a mi me cae muy bien el alcalde.

Oscar dijo...

Como cambia la gente.. pasas de hacerte fotos con Él, a criticarle.

Si es que pareces de los Angeles del Infierno en bici.

Isra dijo...

No es cuestión de policías sino de culturas provincianas.

En este país, con el tiempo tan estupendo que tenemos, es increíble que no haya más tradición de ir en bici habitualmente. Nunca ha estado bien visto eso de sudar...supongo.

¿Quién dices que es el señor del fondo a la "derecha"?

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